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ECOS DEL SIGLO VII EN LA SCOLETTA SAN ZACCARIA

Actualizado: hace 3 días

Campo San Zaccaria: en la izquierda la actual iglesia de San Zaccaria, en la derecha la antigua entrada a la primera iglesia (actual Scoletta San Zaccaria) y el campanario
Campo San Zaccaria: en la izquierda la actual iglesia de San Zaccaria, en la derecha la antigua entrada a la primera iglesia (actual Scoletta San Zaccaria) y el campanario

ASÍ COMENZÓ: CUANDO VENECIA AÚN NO SABÍA QUE LO SERÍA


Antes de que la ciudad levantara mármoles y nombres ilustres, la laguna era refugio: juncos, aguas inciertas y comunidades que huían del fuego y de la espada. Entre quienes llegaron estaba San Magno, obispo de Oderzo, que traía consigo a su pueblo y una promesa. En visiones, San Juan Bautista le señaló los lugares donde debía construir nuevas iglesias; una de ellas llevaría el nombre de su padre, el profeta Zacarías (Zaccaria en italiano).


Así, hacia la mitad del siglo VII, nació un templo humilde junto al agua, parroquia de vecinos y señal de esperanza en un territorio todavía inestable. Era ya antiguo cuando la basílica de San Marcos aún no existía (no se alzó para acoger las reliquias del santo hasta el siglo IX).

Los siglos pasaron, y la laguna comenzó a organizarse en poder. Cuando los Partecipazio, una familia patricia veneciana que gobernó con varios de sus miembros la isla, trasladaron el corazón del gobierno a Rialto, Venecia comenzó a consolidarse. Cerca del palacio naciente del dux, aquella iglesia primitiva adquirió un nuevo destino.


Fue el emperador bizantino León V conocido como el Armenio (813-820) quien, enviando las reliquias de San Zaccaria a Venecia, ordenó expresamente al dux Angelo Participazio y a su hijo, el dux Giustiniano Participazio, que erigiesen una iglesia en condiciones y un convento en esta zona.

Busto del dux Angelo Partizipazio († 827)
Busto del dux Angelo Partizipazio († 827)
Dux Giustiniano Partizipazio
Dux Giustiniano Partizipazio († 829)
Los Partizipazio, imbuidos de una gran "caridad" (en realidad, sólo para la salvación eterna de su familia), y para alcanzar éxito y dominio en Venecia (querían convertirse en una dinastía en el poder), donaron unos terrenos y se ocuparon personalmente de todo.

Giustiniano, en su testamento, liberó al monasterio del dominio familiar y lo consagró como institución autónoma. Desde entonces, San Zaccaria dejó de pertenecer a unos pocos para convertirse en pilar de la ciudad. Los dux acudieron a sus rezos, a sus sepulturas (varios fueron enterrados aquí) y a su silenciosa legitimación. El convento custodió más reliquias que ningún otro lugar veneciano y se convirtió en espejo de la alianza entre lo sagrado y lo cívico.


La piedra acompañó ese ascenso. La iglesia creció, se transformó, se amplió. En el siglo X se excavó la cripta —todavía accesible—, como si el edificio quisiera hundir raíces en la laguna.


Pero Venecia también aprendía a arder. En 1105, un incendio devastador arrasó barrios enteros; San Zaccaria no se salvó. El humo ahogó a cien monjas, y la ciudad comprendió que incluso lo protegido podía desaparecer.


La reconstrucción fue lenta y firme. Hacia finales del siglo XII, la iglesia adoptó la forma de cruz latina y levantó un campanario de terracota que aún vigila el campo, uno de los más antiguos de la ciudad. Y, siglos después, cuando la estabilidad del edificio volvió a preocupar a las monjas, se tomó una decisión extraña, casi única en Venecia: no borrar el pasado para levantar el futuro.

La zona en mapa de Barbari (1499)
La zona en mapa de Barbari (1499)
Detalle del mismo lugar en 2025 con la iglesia nueva y la iglesia antigua que quedó paralela
Detalle del mismo lugar en 2025 con la iglesia nueva y la iglesia antigua que quedó paralela

La nueva iglesia, iniciada en 1458, no sustituyó a la anterior. Antonio Gambello primero, y luego Mauro Codussi, construyeron un templo renacentista luminoso, de mármoles policromos y proporciones clásicas, adosado al antiguo, incorporando literalmente una de sus naves. La vieja iglesia no desapareció: se estrechó, se transformó, se ocultó. Parte de ella quedó reservada a la clausura, convertida en capillas y estancias conventuales. La puerta se cerró para siempre al exterior, preservando el silencio de las monjas.

Monja en grabado de Coronelli
Monja en grabado de Coronelli

EL CORNO DUCALE


El monasterio, mientras tanto, se expandía. Desde los primeros tiempos de la Serenísima fue una de las instituciones femeninas más influyentes de la ciudad.

Iglesia San Zaccaria 2021
Iglesia San Zaccaria y la entrada antigua al monasterio a su izquierda

Cada año el dux acudía en visita ritual; con motivo de la Semana Santa era tradicional que el dux acudiera en procesión, con todo su séquito, a la iglesia de San Zaccaria, donde era recibido por la abadesa del monasterio adyacente y por las monjas.

La visita del dux a la iglesia de San Zaccaria en Pascua. Cuadro de Gabriel Bella (1730-1799). Foto: Didier Descouens, CC BY-SA 4.0 <https://creativecommons.org/licenses/by-sa/4.0>, via Wikimedia Commons
La visita del dux a la iglesia de San Zaccaria en Pascua. Cuadro de Gabriel Bella
Detalle de la procesión del Dux en Pascua en la plaza de la iglesia
Detalle de la procesión del Dux en Pascua en la plaza de la iglesia

Desde mediados del siglo IX, el Dux era honrado con el “Corno Ducale” realizado por las monjas. El cuerno se convirtió para el dux en el equivalente a la corona de un rey.

Las monjas entregan el Cuerno al Dux. Visita del Dux a la iglesia de San Zaccaria en Pascua en 1688 (cuadro de Antonio Zonca)
Las monjas entregan el Cuerno al Dux. Visita del Dux a la iglesia de San Zaccaria en Pascua en 1688 (cuadro de Antonio Zonca)
El Dux coronado con el Cuerno
El Dux coronado con el Cuerno

Entre los siglos XV y XVI, el convento se organizó en torno a dos elegantes claustros renacentistas que todavía existen, y el campo de San Zaccaria adquirió un carácter casi privado, delimitado por portales y arcos funerarios que escondían el cementerio.

Esta puerta era la única de acceso al complejo monástico: la puerta de San Zaccaria. El resto estaba rodeado de agua
Esta puerta era la única de acceso al complejo monástico: la puerta de San Zaccaria. El resto estaba rodeado de agua
El campo de San Zaccaria no era una plaza: era un umbral entre lo profano y lo sagrado.

CUANDO SE VOLVIERON DÍSCOLAS LAS MONJAS


En época medieval, la vida de muchas de las mujeres que nacían en familias nobles estaba destinada al convento, y desde luego, estas muchachas no elegían su destino, ni tenían vocación religiosa alguna.


Las órdenes preferidas eran las benedictinas y agustinas puesto que llevaban un claustro menos estricto, para que fuese mejor tolerado por sus hijas.


Hubo dos conventos principalmente donde llegaron estas monjas de la crème de la crème de las familias venecianas: el convento de San Zaccaria y el convento benedictino de San Lorenzo.

Pero la vida de estas mujeres dentro de los muros del convento, era parecida a la que otras damas podían disfrutar fuera: espacios abovedados amueblados con gran lujo y mucha libertad para vestirse y disfrutar de innumerables visitas e incluso fiestas.
Iglesia de San Simeone Piccolo en la niebla. Foto: Dimitris Kamaras from Athens, Greece, CC BY 2.0 <https://creativecommons.org/licenses/by/2.0>, via Wikimedia Commons
El libertinaje en los conventos, Francesco Guardi inmortaliza esta práctica en el cuadro "El salón de las monjas de San Zaccaria" que ahora se encuentra en el Museo de la Venecia del siglo XVIII en Ca' Rezzonico, donde se representa la fiesta con muchos invitados masculinos y teatro de marionetas en el salón de las monjas.
Las amistades masculinas de las monjas
Las amistades masculinas de las monjas

LA SCOLETTA DI SAN ZACCARIA


La historia dio un giro brusco con la llegada de Napoleón. En 1810 el convento fue suprimido y sus espacios pasaron a nuevos usos. Sin embargo, los edificios no perdieron memoria.


De la antigua iglesia nació la Scoletta di San Zaccaria, levantada en ladrillo junto a los restos medievales de la iglesia que comenzó en el siglo VII. La Scoletta domina la plaza a través de dos grandes arcos de medio punto; aquí, su historia está ligada al Centro de Arte San Vidal.

Fachada Scoletta San Zaccaria
Fachada Scoletta San Zaccaria
La scoletta y uno de los campanarios más antiguos de Venecia
La scoletta y uno de los campanarios más antiguos de Venecia
Carnaval frente a la Scoletta
Carnaval frente a la Scoletta

En el muro del campanario, cerca de estos arcos, se encuentra actualmente un crucifijo de madera de estilo Alto Adigio, protegido por tejados inclinados.

crucifijo de madera de estilo Alto Adigio
Crucifijo de madera de estilo Alto Adigio

Ahora, quien entra en la Scoletta pisa el espacio donde Venecia comenzó a creerse eterna.

Interior de la Scoletta San Zaccaria
Interior de la Scoletta San Zaccaria
Escalera que conduce al segundo piso que en su momento se utilizaba como granero.
Escalera que conduce al segundo piso que en su momento se utilizaba como granero.
Fragmento de la antigua iglesia
Fragmento de la antigua iglesia
Centro de exposiciones hoy, la antigua iglesia sigue cumpliendo su destino: custodiar tiempo, transformar silencio en presencia, y mantener viva la alianza entre la ciudad y su sueño de eternidad.

Recuerda, al cruzar este umbral:


  • Estás pisando una iglesia que se alza desde el siglo VII, cargada de siglos de historia y silencio.

  • Te encuentras también en la antigua zona del convento, lugar donde nació el gorrito ducal conocido como Corno, símbolo del poder veneciano.

  • Antes de que existiera San Marcos, este espacio ya era un centro de poder y decisión, el corazón de una Venecia naciente.


EN EL MAPA ES EL PUNTO 81 DE LA CAPA "PASEO POR CASTELLO"


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