UN PASEO POR LAS MERCERIE: LAS ARTERIAS MEDIEVALES PARA COMERCIAR Y DESLUMBRAR

Hay lugares de Venecia que parecen haber nacido para ser fotografiados. Y hay otros que nacieron para hacer funcionar la ciudad. Las Mercerie (marzaria en veneciano) pertenecen a este segundo grupo.
Hoy las recorremos entre escaparates, joyerías y tiendas de lujo, pero bajo nuestros pies discurre una de las rutas comerciales más antiguas de Venecia. Un eje tortuoso que une dos de los grandes centros de poder de la ciudad: San Marcos y Rialto.
Su historia se remonta a la época medieval y está ligada a los Marzeri, los merceros venecianos, cuyo oficio aparece documentado ya en el año 942. Las Mercerie forman parte de la estructura económica de la Venecia medieval.
Esta gran arteria comercial no es una única calle. Es una sucesión de tramos, cada uno con su propio nombre, sus edificios y sus pequeñas historias que vamos a conocer.
1 Marzaria de l'Orologio: la entrada desde la plaza de San Marcos

El recorrido comienza prácticamente a los pies de la Torre dell'Orologio, cuya monumental arcada funciona como una de las entradas naturales a las Mercerie.

Aquí aparece ya una de las historias más curiosas de todo el recorrido: la pequeña figura conocida como la vecia del morter, la vieja del mortero.

El relieve representa a una mujer dejando caer un mortero desde una ventana. La imagen recuerda un episodio ocurrido el 15 de junio de 1310, durante la conspiración de Bajamonte Tiepolo. Los rebeldes avanzaban hacia San Marcos cuando, según la tradición, un mortero cayó desde una ventana y alcanzó al portaestandarte de los insurgentes.

2 Marzaria di San Zulian: comerciantes bajo la mirada de San Zulian
El siguiente tramo comienza en Campo San Zulian, dominado por la iglesia del mismo nombre.

La iglesia tiene raíces muy antiguas, pues su origen se remonta al siglo IX, aunque la fachada que contemplamos hoy corresponde al siglo XVI y fue realizada por Jacopo Sansovino.
La fachada fue encargada en 1553 por el doctor Tommaso Rangone de Ravenna (1493-1577), un personaje singular que se había enriquecido vendiendo un remedio natural contra la sífilis derivado de una planta originaria de América del Sur y que había escrito un famoso tratado titulado “Cómo puede vivir el hombre más de 120 años”, en el que aconsejó evitar el consumo de medicamentos al mínimo y practicar una vida sana, comer poco y estudiar mucho (entre otras cosas).

Junto a la iglesia, en el lado de las Mercerie, todavía puede verse un altorrelieve de 1496 que representa a San Jorge matando al dragón.
La propia Merceria di San Zulian enlaza Campo San Zulian con el Ponte dei Bareteri, formando uno de los tramos más comerciales de todo el recorrido.
Y aquí aparece otro detalle que revela hasta qué punto los nombres de Venecia conservan la memoria de sus antiguos oficios.
3 El Puente dei Bareteri y la Marzaria del Capitello
El Puente dei Bareteri recibe su nombre de los bareteri o fabricantes de boinas, que antiguamente se concentraban en esta zona.


Al cruzarlo entramos en la Merceria del Capitello.
Su nombre procede de un pequeño capitello, un tabernáculo que representa a la Virgen con el Niño, realizado hacia 1630 por Matteo Ingoli y situado en el exterior del ábside de la iglesia de San Salvador.


Es uno de esos pequeños elementos que explican cómo se construyó la identidad de Venecia: una calle recibe su nombre de un puente; el puente, de un oficio; otro tramo, de una imagen religiosa.
Todo está conectado.
3 Marzaria San Salvador: camino hacia Rialto
El último tramo conduce hacia Campo San Salvador, junto a la iglesia del mismo nombre.




Aquí encontramos también el Palacio Giustinian Faccanon, un edificio gótico que durante décadas estuvo relacionado con la prensa veneciana y fue sede de Il Gazzettino hasta 1977.

El recorrido desemboca finalmente en Campo San Salvador, dominado por la iglesia, cuya fachada actual fue terminada en 1663 y guarda en su interior un famoso retablo de plata tiene un gran secreto. En la misma plaza se encuentra además la fachada de la Scuola Grande di San Teodoro.
Y desde aquí, a través de la Marzaria Due Aprile, la ruta continúa hacia Campo San Bortolomio y, finalmente, hacia el mundo comercial de Rialto. Este tramo fue conocido antiguamente como Marzaria San Bartolomeo y, por su estrechez, llegó a recibir el diminutivo de Marzarieta.
Recordad que el primer mercado de Rialto no estaba donde lo vemos hoy, sino al otro lado del Gran Canal, precisamente en torno a San Bartolomio, cuando en el siglo IX esta iglesia dominaba con su presencia el corazón económico de la ciudad.

¿QUIENES ERAN LOS MARZERI?
El nombre Mercerie o Marzaria en veneciano procede precisamente de ellos.
Los Marzeri eran los merceros, uno de los oficios más antiguos de Venecia. Su actividad estaba relacionada principalmente con el comercio de telas, pero con el paso del tiempo llegaron a manejar una enorme variedad de productos: sedas, tejidos, artículos de cuero, sombreros y objetos de decoración. A ellos se unieron vendedores de objetos de hojalata, objetos de latón y estaño, perfumes y polvos faciales, mercancías de Flandes, botones, objetos de ferretería, anteojos, pequeños relojes personales y también los luthiers o fabricantes de instrumentos musicales de cuerda.

En 1452, los Marzeri establecieron su sede como congregación de manera permanente junto a San Zulian, en una pequeña casa que utilizaron como Scuola.
CUANDO LAS MERCERIE SE CONVERTÍAN EN UN ESCENARIO
Pero las Mercerie no eran solamente comercio. Por ellas circulaba también el poder de la República.
El efecto teatral de estas calles donde los productos se exhibían con gran esmero y elegancia atraía a extranjeros que venían a pasear por las Mercerie. Por este motivo, Francesco Sforza y su esposa Bianca fueron conducidos triunfalmente por esta ruta durante su visita en 1422.
Además, desde el siglo XVII, las Mercerie se eligieron como ruta ceremonial para los recién nombrados procuradores de San Marcos: toda la ruta se cubría con una alfombra blanca, los balcones se negalanaban y las tiendas mostraban sus mejores tejidos. La persona designada caminaba por ella con un séquito compuesto por todos los procuradores vestidos de púrpura y sus familiares, deteniéndose en la iglesia de San Salvador para continuar hacia el Palacio Ducal para prestar juramento.

Las Mercerie se convertían así en una especie de gran escenario urbano, donde el comercio, la religión y el poder se encontraban ante los ojos de los venecianos.
La calle de la Mercerie fue una de las primeras en ser pavimentada, en el siglo XIII y además, la primera en contar con alumbrado público el 24 de octubre de 1719, utilizando lámparas de aceite.
No resulta extraño que el viajero inglés John Evelyn, que visitó Venecia en 1645, quedara impresionado por ellas. Describió la Mercerie como una calle donde las tiendas exhibían telas de oro, ricos damascos y sedas, mientras los perfumes de las boticas llenaban el aire.
PEQUEÑAS HISTORIAS QUE ESCONDEN LAS MERCERIE
Además de la historia de la vieja del mortero de 1310 que os he contado más arriba hay otras anécdotas que os quiero contar:
Una calle que nunca dormía. Durante el periodo de mayor esplendor comercial, las tiendas dedicadas a las telas y tejidos preciosos llegaron a permanecer abiertas durante toda la noche.
La prohibición de circular con caballos. La estrechez de las calles de la Mercerie, hizo en en 1299 se prohibiese circular por ellas con caballos (sí, en Venecia se cabalgaba) Si era realmente inevitable, era obligatorio que los animales llevaran sonajeros para advertir a los peatones.
Se dice que en Campo San Salvador había un pozo profundo con una pila de agua donde los viajeros debían atar sus caballos antes de adentrarse en las Mercerie, y aprovechar para darles de beber.
Y hasta el idioma guardó su recuerdo. El intenso movimiento de mercancías y mudanzas asociado a estas calles dio lugar a la expresión veneciana “far marsaria”, utilizada para referirse a una mudanza o traslado de casa.
Las Mercerie, por tanto, no son únicamente un lugar para ir de compras. Son un documento histórico a cielo abierto. Cada tramo conserva el nombre de un oficio, de una iglesia, de un puente o de un antiguo elemento urbano.
Y mientras hoy caminamos por las Mercerie 🧶🧵🪡, resulta difícil imaginar que por este mismo recorrido circularon hace siglos mercaderes, sedas, perfumes, sombreros, instrumentos, objetos llegados de lugares lejanos y las grandes ceremonias de la República. Aquella antigua arteria sigue uniendo hoy San Marcos con Rialto. ¿Quieres sentir los ecos de su historia?
EN EL MAPA ES EL PUNTO 103-107 DE LA CAPA "PASEO BARRIO SAN MARCOS"
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