Zompini y los oficios practicados en las calles (segunda parte)

Un scaleter, un cava Rii, un operador de cámara mondonovo... Continuamos con las calles de Venecia que se llenaban cada día de hombres y mujeres que trabajaban al aire libre en los más variopintos oficios

En este artículo seguimos nuestra andadura por las calles: LOS OFICIOS PRACTICADOS EN EL SIGLO XVIII EN LAS CALLES DE VENECIA (segunda parte)


Este artículo es continuación de: LOS OFICIOS PRACTICADOS EN EL SIGLO XVIII EN LAS CALLES DE VENECIA (primera parte)


La vida artesanal en Venecia se organizaba en gremios, que incluso se regulaban por ley desde el siglo XIII, y los miembros de estos gremios, inclusive se agrupaban en las escuelas (las famosas Scuolas venecianas).


Al lado de los gremios reconocidos gravitaba otro sistema laboral, a veces estacional, muy variopinto, que es el que aparece en los grabados de Gaetano Zompini, y en las acuarelas de Giovanni Grevembroch.

El carboneri : el descargador de carbón

"Aunque nos vean negros, somos unos privilegiados. Somos los únicos que llevamos el carbón por la calle. Y en esta profesión, nunca te falta trabajo"

Los carboneros descargaban el carbón de los cargueros que llegaban a la Riva del Carbon (Gran Canal) y lo transportaban por la ciudad, en grandes cestas, llamadas corbe.


Riva del Carbon en la actualidad


Dicen que eran unos “privilegiados” porque tenían una licencia en exclusiva para este trabajo, que emitía la Signoria (un órgano del gobierno veneciano), y porque estaban exentos de ser reclutados para la milicia dado que descargaban carbón gratis en el Arsenal (el centro militar de la ciudad) y en la Casa de la Moneda.


Osei che canta: el vendedor ambulante de pájaros


"Cuando llega marzo, mi trabajo es traer pájaros cantores a Venecia y llenar de música las casas"

El vendedor lleva un palo curvo denominado bigolo, del que cuelgan dos cestas con las jaulas de los pájaros cantores. Al fondo se ve una mujer sacando agua de los típicos pozos de una plaza (campo) veneciana.


El Scaleter: el rosquillero


"Tengo el privilegio de vender bussolai (rosquillas en forma de escalera) y tener tiendas en cualquier provincia"

El término Scaleter, también llamados buzoladi deriva de un tipo de rosquilla, que se denominaba scaleta, porque la corteza reproducía los peldaños de una escalera.


Estaba prohibido que andasen con más de una caja de dulces y gritar en las calles y campos. Podían atraer clientes con gritos solo en Rialto y San Marco.


Hoy se pueden encontrar los bussolai en Venecia, aunque son típicos de Burano, donde los hay también en forma de S.



EL CAVA RII: el dragador de canales

"Drenamos el agua, la paramos; de los canales excavamos el barro con la pala, y con el bote lo llevamos a tierra firme"

El fondo de los canales de la ciudad, desde siempre, se va llenando de barro y escombros, por lo que ha sido necesario, a lo largo de los siglos, mantenerlos, excavando su fondo.


Los canales se cerraban periódicamente, se vaciaban de agua, se cavaban con palas y se vaciaban con carretillas, pero solo los pequeños, porque los más grandes se dragaban, ya desde el siglo XIV en Venecia con maquinaria de excavación.


Fa balla i Cani: El animador callejero con sus perros bailarines


"Hago bailar a estos perros y que hagan los juegos para los que los he adiestrado, porque los venecianos tienen curiosidad por estas cosas"

Zompini nos muestra uno de los muchos artistas del circo, que recorrían Venecia, durante el Carnaval, entreteniendo a la población, a cambio de algo de dinero.


Los animales adiestrados solían ser de tamaño pequeño: ardillas, canarios, puercoespines, ratones, monos, perros y marmotas.

El Zarattan: el charlatán


"Un hombre hace bailar a los títeres y, mientras, vendo mi bálsamo a los tontos"

El público asiste a un espectáculo de marionetas, utilizado por el charlatán (zaratan) para atraer a algún tonto a comprar su milagroso "bálsamo". El charlatán muestra con orgullo la concesión realizada por las autoridades venecianas, como prueba cierta de las propiedades curativas de su medicina.


El charlatán, cuadro de Pietro Longhi (1757)

Mondo Novo: el operador de la cámara mondonovo

"Les muestro el nuevo mundo con sus distancias y perspectivas adentro, un centavo por persona; y dejo que lo pruebes"

Esta experiencia permitía «ver el mundo por un agujero». La temática de las imágenes de estos espectáculos era básicamente de lugares reales: ciudades, palacios, jardines, iglesias, monumentos. También se representaban acontecimientos históricos, escenas bélicas o catástrofes naturales.


Mientras contemplaba las imágenes, el espectador escuchaba los comentarios e información del feriante, por eso el Mundo Nuovo era un «diario hablado» que permitía llegar a un público mayoritariamente analfabeto.


Y los 60 oficios de las calles de Zompini separados en dos vídeos:




No sólo estaban estos vendedores ambulantes que recorrían las calles. Las personas que realizaban una actividad jurídicamente reconocida en Venecia se agrupaban en gremios que conoceremos en otro artículo

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