UNA MISTERIOSA INVASIÓN DE PECES EN VENECIA
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Actualizado: hace 6 horas

Como si hubiera escapado de una página escrita por H. P. Lovecraft, el invierno cayó sobre Venecia con una bruma espesa y un presentimiento antiguo.
Primero fue el oscurecimiento del agua.
En enero, los canales comenzaron a llenarse de sombras compactas. Desde el Canal Grande hasta rincones más estrechos, miles de peces (mújoles) formaban bancos tan densos que el fondo desaparecía bajo una alfombra palpitante. El agua parecía respirar.



Marco, gondolero, apoyó el remo y miró hacia abajo.
—No nadan… esperan —susurró.
Los peces llegaban de la laguna y se internaban por los canales en la ciudad.
El profesor de la Universidad Ca' Foscari de Venecia hablaba de ciclos naturales: aguas más cálidas en el interior, alimento abundante en los desagües, refugio contra el frío. Nada extraordinario, aseguraba.

Hasta que una mañana, tras el acqua alta, decenas de peces emergieron por las alcantarillas y se deslizaron sobre los adoquines, cerca de la Plaza de San Marcos.

Se movían, torpes pero decididos, como si la ciudad los hubiera llamado.
No era una invasión.
Era un recordatorio.
Venecia flota solo porque la laguna lo permite. Y bajo sus cimientos, millones de cuerpos plateados laten al unísono, esperando el momento en que la frontera entre agua y piedra deje de ser tan clara.
Cuando los canales vuelvan a oscurecerse el próximo enero, nadie preguntará por qué.
La pregunta será otra:
¿Hasta dónde piensan llegar esta vez?


A finales de este enero, Venecia ha sufrido una misteriosa invasión de peces formando en los canales bancos compactos visibles a simple vista y también han emergido por las alcantarillas invadiendo las calles. ¿A qué crees que se debe?




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