LA LLAMADA DE OLIMPIA, EL ESPECTÁCULO ACUÁTICO DEL ARSENALE 2026
- Venecisima Venecisima
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Este año la Darsena Grande del Arsenale, el corazón histórico del poder marítimo de la Serenísima, sirve como telón de fondo para el espectáculo Arsenale Water Show, llamado «Il Richiamo di Olympia» (La llamada de Olimpia).

El espectáculo conecta el lugar histórico con la tecnología moderna a través de luz, agua, fuego, acrobacias y voces líricas inspirado en la historia épica de los Juegos Olímpicos
Cuenta la historia de Alvise, un humilde pescador veneciano que sueña con la inmortalidad de los dioses y enfrenta cinco pruebas a través de los elementos (Tierra, Agua, Fuego, Aire y Éter).
Todo comienza en la oscuridad del agua. Una barca avanza lenta por la laguna de Venecia y, en ella, Alvise, un pescador cansado de ser solo hombre. Ama su ciudad, pero sueña con algo prohibido: ser eterno. No lo sabe aún, pero al levantar la mirada hacia el cielo, alguien le responde. No es un dios cualquiera. Es Zeus. Y cuando el Olimpo llama, ya no hay vuelta atrás.

CAPÍTULO I: TIERRA: DONDE TODO COMIENZA
La niebla se abre y la primera prueba lo arrastra al origen de la materia. La Tierra no se contempla: se toca, se cava, se enfrenta. En la oscuridad, Alvise debe forjar una llave, símbolo del poder de transformar el mundo… y a sí mismo. Supera la prueba, pero el precio es alto: ya no puede volver a ser quien era. El viaje apenas comienza.
CAPÍTULO II: AGUA: EL ESPEJO QUE NO MIENTE
El agua no ordena. Llama. Una voz femenina emerge: Olympia, musa y reflejo. En el agua, Alvise se ve como nunca antes. Aprende una lección peligrosa: si aprietas, pierdes. Solo quien se abandona al flujo puede avanzar.
CAPÍTULO III: FUEGO: EL JUEGO DE LOS DIOSES
El fuego no pregunta quién eres. El fuego irrumpe. Quema. Duele. Pero perdona a los héroes. Alvise lo atraviesa y descubre una verdad inesperada: el fuego también es juego, celebración, Carnevale. Entre toros, cuerdas y fiesta, el riesgo se transforma en danza. El héroe aprende a jugar con el peligro… sin dejarse consumir.

CAPÍTULO IV: AIRE: EL SALTO AL VACIO
Subir no es volar. Y volar exige soltar.
En la prueba del Aire, Alvise enfrenta el miedo más profundo: el de caer. Olympia susurra, no empuja. Zeus observa. El vacío no es la muerte, es el pasaje. Solo confiando, solo saltando, el héroe descubre que estaba hecho para las alturas. Incluso los dioses pueden caer, recuerda Zeus. Pero los héroes siempre se levantan.

CAPÍTULO V: ÉTER: LA LUZ QUE TE EXPANDE
La última travesía es silenciosa. Una barca, un templo, una luz.
El Éter no se conquista con fuerza, sino con conciencia. Alvise encuentra la luz dentro de sí y la ofrece al mundo. Las cinco pruebas se cierran en un solo gesto: lo humano y lo eterno se funden. La Flama Eterna de Olimpia pasa a sus manos.

EPÍLOGO: EL HOMBRE UNIVERSAL
Venecia lo ve regresar. No como pescador. No como dios. Sino como Héroe.
El rito se ha cumplido. El viaje termina donde comenzó, pero nada es igual. Alvise ya no busca: se ha convertido. Hombre y dios. Dios y hombre. En un eterno retorno, la llama sigue viva, recordándonos que la verdadera victoria no es vencer… sino trascender




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