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🌌 EL SECRETO DE LAS ALTURAS: DONDE EL ARTE Y EL COSMOS SE FUSIONAN 🔭

  • hace 8 horas
  • 3 min de lectura
La Scala del Bovolo (Palacio Contarini del Bovolo)
La Scala del Bovolo (Palacio Contarini del Bovolo)
Imagínate en lo alto de una escalera de caracol que parece no tener fin. A tu alrededor, la noche de Venecia se despliega en todo su esplendor, y el cielo estrellado se convierte en el lienzo perfecto. Pero lo más fascinante no está solo arriba en el firmamento... está justo al lado de ti.

¿Alguna vez has sentido que el arte y el universo respiran al mismo ritmo?


En este rincón elevado, diseñado originalmente para contemplar el infinito, el arte cobra vida de una forma casi mágica. Las esculturas que adornan este espacio no son estáticas: fueron creadas para evocar el mismísimo movimiento planetario.


Aquí tienes la historia detrás de este diálogo entre el siglo XVI, la astronomía y la escultura contemporánea:


El escenario: La Scala Contarini del Bovolo y su pasado astronómico


Recreación del telescopio de la escalera donde el astrónomo alemán Wilhelm Tempel se subió con un telescopio y descubrió en 1859 el cometa C/1859 F1 y la nebulosa de las Pléyades
Recreación del telescopio de la escalera donde el astrónomo alemán Wilhelm Tempel se subió con un telescopio y descubrió en 1859 el cometa C/1859 F1 y la nebulosa de las Pléyades
La cúpula de la Scala del Bovolo
La cúpula de la Scala del Bovolo

La famosa escalera de caracol del siglo XV (llamada "bovolo" en dialecto veneciano porque parece el caparazón de un caracol) no es solo una joya arquitectónica. En la década de 1850, esta elevada torre cilíndrica fue utilizada por astrónomos como observatorio para estudiar el firmamento veneciano.


De ahí nace la conexión directa con el universo: la altura de la torre, los arcos

que enmarcan las estrellas y la sensación de elevación física y espiritual.


La inspiración: "Mercurio y las Tres Gracias" de Tintoretto


En el Palacio Ducal de Venecia se conserva la obra maestra de Jacopo Tintoretto, Mercurio y las Tres Gracias (1576-1577). Tradicionalmente, esta obra es una alegoría de la prosperidad y belleza de Venecia.


Mercurio y las Tres Gracias de Tintoretto
Mercurio y las Tres Gracias de Tintoretto


Sin embargo, Wallace Chan decidió reinterpretarla despojándola de lo físico: el artista olvida el cuerpo físico quedándose para las Tres Gracias con la mente y el espíritu.


Chan convirtió a las tres diosas en rostros abstractos de titanio, andróginos y sin edad, que parecen perseguirse en círculos suspendidos en el aire. Al hacerlo, adoptan la forma de peonzas en movimiento continuo: una metáfora de que la búsqueda de la belleza y la gracia es eterna como si fuese una danza del universo.


Del Mito a la Astronomía: El Giro Planetario


La exposición de Chan en la torre se titula acertadamente Mythos. En ella, el artista conecta directamente la mitología clásica con la astronomía gracias al diseño de la propia escalera.


Las esculturas de Mythos
Las esculturas de Mythos
  • Esculturas que giran: Al estar suspendidas en las logias abiertas de la caracola de ladrillo, el viento y la perspectiva del visitante que sube la escalera hacen que las piezas parezcan orbitar. Como bien dice Chan: «También giran, al igual que el universo y los planetas». Encontramos las Gracias como tres rostros abstractos en constante movimiento, para reflejar la belleza como una búsqueda espiritual y mental.

Las Tres Gracias de Wallace Chan
Las Tres Gracias de Wallace Chan
  • El planeta Mercurio: En lugar de esculpir al dios mensajero Mercurio con sus sandalias aladas que le otorgaban la habilidad de volar a la velocidad del viento, Chan lo transformó en una esfera celeste flotante. De este modo, fusiona el elemento metálico, el planeta físico y el dios mitológico bajo la luz del cielo veneciano.

Mercurio
Mercurio

  • Las esculturas que rodean a Mercurio representan los atributos de la deidad: el caduceo y el petaso alado.

    El caduceo y el petaso alado
    El caduceo y el petaso alado

El Material del Futuro: El Titanio


No se puede hablar de Wallace Chan sin mencionar su material fetiche: el titanio.

El uso de este metal en la Scala del Bovolo es sumamente poético. El titanio es un metal superresistente, ligero y de colores iridiscentes que cambian según cómo le dé la luz (o las estrellas). Para Chan, es el material más cercano a la eternidad.


Colocar esculturas de titanio futuristas y cósmicas, suspendidas en una estructura renacentista de ladrillo y piedra, crea un puente temporal perfecto: el pasado de Venecia y el futuro del universo se encuentran a mitad de camino en esa escalera.

Subiendo por la esclera para una danza cósmica
Subiendo por la esclera para una danza cósmica

Cada curva, cada línea y cada pieza de piedra parece participar en una danza cósmica silenciosa. Al mirarlas bajo la luz de las estrellas, es imposible no sentir que formamos parte de un engranaje gigantesco y perfecto.


Y tú, ¿te atreverías a subir los peldaños de esta escalera para ver las estrellas del universo? ¿Qué planeta buscarías primero? 💫


EN EL MAPA ES EL PUNTO 5 DE LA CAPA "PASEO BARRIO SAN MARCOS"


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