VENECIA Y LOS TIEMPOS DEL CORONAVIRUS: IMÁGENES PARA EL FUTURO

Hay más imágenes además de canales de aguas cristalinas, peces y otros animales. Son imágenes de acontecimientos únicos. Si quieres descubrirlos, sigue leyendo...

El confinamiento debido al coronavirus, hizo que el agua de los canales se volviese cristalina, y que otros habitantes se apoderasen de la ciudad (Lee el artículo previo: EL CORONAVIRUS Y LOS CISNES ROSAS DE VENECIA). La ciudad vacía ofrecía una imagen desolada y también romántica.


Venecia y los tiempos del coronavirus, nos dejan imágenes que nunca anteriormente se han repetido en su historia. Curiosidades que quedarán grabadas para la posteridad, son imágenes para el futuro.

1. CANCELACIÓN DEL CARNAVAL POR PRIMERA VEZ EN SU HISTORIA


El carnaval se cancela por primera vez en su historia. Ni siquiera la terrible peste que llegó aquí en 1349 paró el Carnaval de Venecia.


En Venecia se cancelaron los dos últimos días del Carnaval. Hay que recordar que el Carnaval de Venecia nació en el año 1020 y en su larguísima historia nunca había sido suspendido por una enfermedad.


El problema es que hoy vivimos en un mundo globalizado y con 50.000 personas en la Plaza San Marcos en el Carnaval, llegadas de todas las esquinas del planeta, el riesgo de contagio y de propagación era altísimo.


Así que, tras la cancelación, decenas de personas participaron en la tradicional “procesión de la peste” en la Plaza de San Barnaba el último día de carnaval en Venecia, llevando las máscaras al estilo de las que usaban los médicos de Venecia durante las epidemias a lo largo del siglo XVI para protegerse del aliento de los enfermos.

Y ya las mascarillas sustituyeron definitivamente a las máscaras de Carnaval, tras el Carnaval suspendido.


2. EL MATRIMONIO DE VENECIA CON EL MAR EN LA PANDEMIA


El desposamiento de Venecia con el mar, en la pandemia, nos deja esta curiosa imagen del alcalde de la ciudad

En Venecia, este matrimonio, se celebra desde mayo del año 998, y en 1177 se convirtió en una celebración anual, cuando se firma el tratado de paz del Papa Alejandro III y Barbarroja en presencia del dux Sebastiano Ziani. En esta firma el Papa entrega al Dux un anillo que representaba el poderío y dominio de los mares de la Serenissima, simbolizando el matrimonio de Venecia con el mar.

La partida del Bucintoro hacia el Lido el día de la Ascensión (1775), Guardi

Desde entonces, cada día de la Ascensión (cada año cambia según la Semana Santa, pues se celebra 40 días después del domingo de Resurrección), el Dux a bordo del Bucintoro, una galera de dos plantas recubierta de oro, se acercaba con su séquito, hasta la isla de Santa Elena, donde el Obispo le daba su bendición. Después se desplazaba a la desembocadura del puerto de San Nicolò en el Lido, y allí lanzaba un anillo de oro a la laguna, como confirmación de la alianza entre Venecia y el mar.


Ahora es el alcalde de la ciudad, el que sigue con este matrimonio anual con el mar y le podemos ver en la siguiente entrada de tweet, este año con mascarilla, el 13 de mayo, pronunciando las famosas palabras: "Noi ti sposiamo o mare in segno di vero e perpetuo dominio": Nos casamos contigo ¡oh mar! como un signo de dominio verdadero y perpetuo.


3. UN GRAN PIANO EN LA DESIERTA PLAZA SAN MARCOS


Inimaginable la plaza de San Marcos sin turistas que han dejado paso a un gran piano.

Zucchero, cantante y compositor italiano, hizo un vídeo promocional a favor de Venecia y de Italia , en una plaza semidesértica. La canción se llama "Amore Ora!" y es una versión de "No hay tiempo para el amor como ahora" de Michael Stipe y Aaron Dessner.


Una conmovedora canción para lanzar un mensaje de esperanza en el periodo de dificultades económicas y sociales causadas por la pandemia de coronavirus.

4. EL PUENTE DE RIALTO COMO SÍMBOLO DE ESPERANZA


El puente de Rialto se ha venido iluminando con la bandera tricolor italiana como signo de cercanía con la ciudadanía y los profesionales de la salud. Un gesto repetido todas las tardes hasta el final de la emergencia sanitaria.

La ciudad fantasma, se va recuperando de la pandemia y también va recuperando a sus turistas que se van asomando tímidamente a sus calles.


La ciudad está preparada para los turistas cumpliendo las medidas de seguridad, como se aprecia en esta imagen en la que se separan las mesas en la Plaza de San Marcos.

Todo es tan inusual que no parece que estemos en el siglo XXI, sino en un futuro, donde la ciudad se ha quedado deshabitada, y es un simple decorado ¿podría acabar así…?


No, Venecia siempre ha resurgido ante otras catástrofes que ha sufrido a lo largo de su historia y la magia pervive.

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